El otoño castellano manchego es pura tradición y celebración de su magnifica tierra. De la cuál nacen sus joyas gastronómicas más preciadas, como son el azafrán, el vino y el queso.
Azafrán: El Oro Rojo de la Mancha
El azafrán de Castilla la Mancha, también conocido como “el oro rojo manchego”, es uno de los productos más emblemáticos de la zona. Su proceso de recolección, comprende fechas entre finales del mes de Octubre y principios de Noviembre y conlleva un trabajo de mucha precisión y dedicación. Cada flor de Azafrán, se recoge al amanecer de forma manual y se separan los estigmas que después pasan al proceso de secado para convertirse en la especia que ya conocemos que aporta color y aroma a platos como la paella, el arroz con leche, infusiones y otros guisos tradicionales. El Azafrán de la mancha, tiene denominación de origen, la cuál garantiza calidad y autenticidad.
La Vendimia: La fiesta del vino
El otoño marca el inicio de la vendimia, un evento de fiesta y tradición gastronómica en Castilla La-Mancha, la cual se caracteriza por ser la región vitivinícola más extensa de España. A finales del mes de Septiembre, es cuando se inicia el proceso de recogida de la uva para producir el famoso vino manchego. La mancha cuenta con una gran variedad de vinos como el tempranillo, la airén, los tintos robustos, los blancos frescos y los rosados vibrantes. En resumen, la vendimia es una fiesta que ha perdurado durante siglos y que une el trabajo en el campo con una celebración de tradición.
Queso manchego: Nuestro tesoro lácteo
Ningún repaso de la gastronomía de Castilla La-Mancha se puede dar por finalizada sin hacer mención al queso manchego. El cuál es elaborado con leche de oveja manchega y es famoso por su único sabor que varia desde su versión más suave y joven a su versión más intensa y curada. El proceso de producción está muy arraigado a la cultura local, desde el pastoreo de las ovejas hasta el proceso de maduración del queso. El queso manchego cuenta con denominación de origen protegida y es el acompañante perfecto para disfrutar de un buen vino manchego.
En definitiva, el otoño manchego marca el inicio de una temporada ideal para disfrutar de los sabores más auténticos de la región, donde el azafrán, el vino y el queso son los protagonistas.